Telerrehabilitación Gerontológica: Oportunidades de la mHealth.

Por: Valeria Elizama Vergara

Se conoce el proceso de envejecimiento sostenido en la población de América Latina en los últimos decenios. Este y otros cambios, en el auge la sociedad digital, han transformado profundamente la manera en que las personas de la región interactúan entre sí. (CEPAL, 2019) La transformación es absolutamente dinámica, compleja y multidimensional, dando pie a importantes desafíos.

Es en este espacio, es en donde se desarrolla el llamado “binomio contemporáneo”, la combinación de dos procesos como el acentuado envejecimiento y el desarrollado de sociedades informacionales (ObservaTIC, 2017). El contexto de este binomio, está acompañado también de un doble desafío, el tratamiento de las Tecnologías de la información y Comunicación (TIC) y las personas mayores que se encuentran generalmente en la lista de desigualdades o brechas en la sociedad informacional, varios autores reconocen la situación de desventaja del grupo de mayores de 60 años en relación con las tecnologías digitales.

Es aquí, frente a este diagnóstico situacional y desafío, donde los profesionales que somos parte de la transformación digital en el sector sanitario, tenemos la oportunidad de convertir a las personas mayores en seres integrados en la sociedad digital (Prado et al, 2013). Aquí también, es donde podemos empezar a hablar la “inclusión digital”, una dimensión transversal para la integración social de acuerdo a los principios en favor de las personas de edad ya enunciados en 1991 por las Naciones Unidas: Independencia, Participación, Cuidados, Autorrealización y Dignidad. (Organización de las Naciones Unidas, 1991).

Es así, como a pesar del bajo nivel de acceso a computadoras, smarthphone y uso de internet que tienen en particular las personas mayores en nuestra región, en los últimos años se ha registrado un importante aumento en el uso de las TIC. En el gráfico 1 los datos muestran aumentos correlativos en el uso de Internet por parte de las personas mayores aunque estos niveles aún son bastante bajos en algunos países.


Gráfico 1
América Latina (8 países): población que usa Internet, por grupo etario, alrededor de 2015a
(En porcentajes)

Fuente: Ministerio de Desarrollo Social, Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN), Santiago, 2015; Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo, Quito, 2015; Dirección General de Estadística y Censos (DIGESTYC), Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM), San Salvador, 2015; Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples, Tegucigalpa, 2014; Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Módulo sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (MODUTIH), Aguascalientes, 2014; Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (DGEEC), Encuesta Permanente de Hogares, Asunción, 2015; Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), Encuesta Nacional de Hogares sobre Condiciones de Vida y Pobreza, Lima, 2015; Instituto Nacional de Estadística (INE), Encuesta Continua de Hogares (ECH), Montevideo, 2015.
*Las encuestas se realizaron en 2015, salvo en Honduras y México, donde se llevaron a cabo en 2014.

Este incremento sustancial, que se espera en absoluto aumento sostenido para los siguientes años, tiene implicaciones directas sobre la capacidad de brindar a las personas mayores un mayor acceso, conocimiento y comportamiento frente al uso de las TIC. En este contexto, las plataformas de telesalud son una solución para que, por ejemplo, las personas mayores frágiles reciban asistencia médica remota, uso de GPS para localización, rastreo y predicción de necesidades, disminuir la probabilidad de depresión entre jubilados y otorgar una oportunidad de participación en las redes digitales, disminuyendo sentimientos de soledad. Es así como el uso de las tecnologías en salud y particularmente en rehabilitación, uno de los servicios de salud mas requeridos por este grupo etario, tienen el potencial de mejorar la funcionalidad y calidad de vida, reducir la discapacidad en relación con el entorno y ser un medio de oportunidad y acceso a servicios sanitarios seguros.

Es sabido que se requieren elementos básicos la implementación exitosa de estos servicios, pero las cifras son alentadoras cuando hablamos del uso de computadoras e internet en personas mayores de 60 años en los últimos años y más aún, frente a la aceleración en el contexto de pandemia dada las necesidades de restricción de contacto físico y movilidad social, enfrentadas a un aumento en la demanda de servicios sanitarios. (Ver gráfico 2). Es aún más esperanzador, saber que hoy en día alrededor del 80% de la población mundial utiliza teléfonos inteligentes.

Gráfico 2
América Latina (8 países): personas de 60 años y más que residen en hogares con computadoras, que usan computadoras y que usan Internet, alrededor de 2015a
(En porcentajes)

Fuente: Ministerio de Desarrollo Social, Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN), Santiago, 2015; Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo, Quito, 2015; Dirección General de Estadística y Censos (DIGESTYC), Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM), San Salvador, 2015; Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples, Tegucigalpa, 2014; Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Módulo sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (MODUTIH), Aguascalientes, 2014; Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (DGEEC), Encuesta Permanente de Hogares, Asunción, 2015; Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), Encuesta Nacional de Hogares sobre Condiciones de Vida y Pobreza, Lima, 2015; Instituto Nacional de Estadística (INE), Encuesta Continua de Hogares (ECH), Montevideo, 2015.

*Las encuestas se realizaron en 2015, salvo en Honduras y México, donde se llevaron a cabo en 2014.

Las personas mayores, son usuarios frecuentes de los servicios de rehabilitación, particularmente en las unidades de Fisioterapia. Es así, como la telerrehabilitación, ofrece una oportunidad de continuidad de los servicios de rehabilitación geriátrica y gerontológica bajo un enfoque centrado en la persona y con aspectos biopsicosociales, culturales y espirituales, este método de atención permite realizar acciones de prevención, promoción, diagnóstico funcional, intervención y seguimiento de las diferentes condiciones de salud de las personas a través de las TIC.

Si bien, la mayoría de las personas mayores se han beneficiado de telerrehabilitación a través teleconsultas, existen diversas modalidades de abordaje basado en tecnologías que los Fisioterapeutas pueden poner a disposición de sus usuarios y usuarias. Uno de ellos, es la salud móvil.

La salud móvil (mHealth) se define por la OMS como la “práctica médica y de salud pública respaldada por dispositivos móviles, como teléfonos móviles, dispositivos de monitoreo de pacientes, asistentes digitales personales (PDA) y otros dispositivos inalámbricos dispositivos» El alcance de las funcionalidades de mHealth otorgada por un enfoque para la para la categorización de las aplicaciones que utilizan en el Reino Unido el Instituto Nacional para la Excelencia en la Salud y la Atención (NICE) y el Servicio Nacional de Salud (NHS), describe:

  • Apoyar el diagnóstico clínico y / o la toma de decisiones.
  • Mejorar los resultados clínicos de las vías de tratamiento establecidas mediante el cambio de comportamiento y la mejora de la adherencia del paciente y el cumplimiento del tratamiento.
  • Actuar como terapéutica digital independiente.
  • Impartir educación relacionada con enfermedades.

Como Fisioterapeuta, he tenido la oportunidad de realizar telerrehabilitación a personas mayores bajo los modelos de eHealth y mHealth, con mas 1000 atenciones realizadas en el último año y alrededor de un 60% de usuarios mayores de 60 años. Con lo anterior, es importante entender que la barrera principal tiene que ver con la brecha digital y no con la edad. Los actuales mayores tienen un alto potencial de alfabetización digital en salud y los futuros mayores, nos enfrentarán a una realidad completamente distinta en el uso y acceso a tecnologías.

Es por esto que categorizar la viabilidad técnica de implementar telerrehabilitación es un primer paso frente al reconocimiento e inclusión. Claramente se hace necesaria la presencia de recursos económicos, humanos y sobre todo, recurso humano habilitado digitalmente, compromiso organizacional y conocimiento de las normativas éticas, tendencias legales o marcos regulatorios, constante actualización y ejercicio profesional basado en la evidencia científica.

Como ejemplo de aplicación de todo lo anterior, puedo mencionar que como Fisioterapeuta a través de mHealth he apoyado la rehabilitación de personas mayores con diferentes afecciones músculo esqueléticas y neurológicas como osteoartrosis, fracturas, discopatías, tendinopatías, sarcopenia, esclerosis lateral amiotrófica, parkinson y secuelas de accidentes cerebro vasculares. El 90% de estos usuarios y usuarias, recibieron atención por teleconsulta a través de sus dispositivos móviles, en ocasiones apoyados por sus familiares y cuidadores, recibiendo atención en salud en su entorno funcional real.

Lo anterior, me llevo a dimensionar que la mHealth, ofrecía una oportunidad de aumentar el volumen de intervención generando impacto positivo en la recuperación del paciente. Toda vez, que los usuarios reportaban tener acceso a smarthphone durante todo el día. Cuando comencé a trabajar con Healthphy, una plataforma de telerrehabilitación que permitía a mis pacientes acceder a terapia desde una aplicación móvil, realicé algunos talleres de demostración que prontamente determinaron la autonomía en el uso de la mHealth en personas mayores.

A través de este modelo de atención, pueden agendar sesiones de evaluación e intervención a un solo click, acceder a telerrehabilitación sincrónica y asincrónica a través de una gran biblioteca de intervenciones basadas principalmente en ejercicio terapéutico, reportando resultados de seguimiento al final de cada sesión. Como terapeuta, puedo almacenar de forma segura el registro clínico electrónico de cada persona, dosificar las intervenciones y tener acceso constante al feedback e indicadores del paciente.

En el desafío descrito, sin duda hay una oportunidad para los equipos multidisciplinarios de convertirse en facilitadores para la integración e inclusión digital de las personas mayores, aporte que beneficie potencialmente su calidad y expectativa de vida relacionada a la salud.

Valeria Elizama Vergara es académica en la Escuela de Kinesiología de la Universidad San Sebastián.

Las opiniones expresadas en los artículos son responsabilidad exclusiva del autor o los autores y no representan necesariamente la posición de la Junta Directiva y del Equipo Coordinador de la Red Centroamericana de Informática en Salud.

1 Comments

  1. Marbelyn Mota

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    Es una realidad que las nuevas generaciones «nacieron y crecieron en la tecnología» y los sexagenarios o mayores han tenido que adaptarse a ella… Habria que tomar en consideracion no sólo la adaptabilidad de estos últimos a las nuevas tecnologías como tales, sino la utilización de letras más grandes, letras en negrilla, colores contrastantes y otras modalidades que brinden comodidad en su uso. Lamentablemente hasta la edición tradicional de ha visto interrumpida por la situación mundial de salud, dado que parte importante de la población no tiene acceso a una computadora y en países en desarrollo ni siquiera a un teléfono inteligente o acceso a las redes o Internet. El avance es a pasos agigantados.

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